Capítulo 37 Se Desata el Infierno

Las veinticuatro horas corrieron como cuenta regresiva. Violeta permanecía en la habitación, con el dolor de sus heridas aún abiertas. Mostrándose preocupada no sabía a dónde acudir ni con quién marcharse. Su cuerpo estaba al límite, pero su mente trabajaba, intentando descifrar si la libertad prome...

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