Capítulo 38 La Reina Acorralada

—Acompáñame, ¡PERO YA, CARAJO! —le gritó Akane a Antony.

—¿Cómo llegaremos tan rápido al rancho de ese maldito? —cuestionó Antony mientras corrían hacia el auto.

—Una avioneta nos espera a unos kilómetros de aquí, así llegaremos de inmediato.

Mientras el caos se apoderaba del rancho, en la zona m...

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