Capítulo 42 La Red de Información

Tres días después de la primera llamada, el teléfono de Akane volvió a sonar en el sótano del refugio. Era Matteo Costello.

—¡Tengo excelentes noticias, Akane! —dijo Costello, celerado; intenso—. El Emperador aceptó el trato, pero no quiere solo quinientos kilos. Quiere dos mil quinientos kilos de ...

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