Capítulo 183 Mi encaje rojo no guarda secretos

Sabrina

Suelta un gruñido grave desde la garganta que me hace vibrar y, de repente, una de sus manos abandona la pared para agarrarme la cadera y pegarme a él. Jadeo en su boca al sentir la dura presión de su cuerpo contra el mío, y casi me fallan las piernas. —Estás temblando —dice, interrumpi...

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