Capítulo 80 Contra el Vidrio, Bajo Su Control

Isabella

La sal y el calor invaden mi lengua, y los saboreo ávidamente, con los ojos salvajes. Me mira con aquella mueca de lobo, su miembro pesado y oscuro en la mano.

—¿Quieres esto? —Se acaricia lentamente, a pocos centímetros de donde estoy, goteante y desesperada—. ¿Quieres que te llene tan...

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