Capítulo 100 Fiorella

La casa estaba demasiado silenciosa.

No el tipo de silencio que sugiere paz, sino el tipo que presiona contra tus costillas y hace que cada respiración se sienta como una confesión.

No había dormido.

Lo había intentado. Me había cambiado del vestido de noche, corrido las cortinas, incluso atenuad...

Inicia sesión y continúa leyendo