Capítulo 108 Fiorella

La risa había muerto. La música también.

Todo lo que quedaba era caos, voces rugiendo, el chirrido de los zapatos sobre el mármol, y en algún lugar dentro del caos, el suave jadeo de Rosalia que hizo que mi corazón se hundiera.

Corrí sin pensar, mis tacones resonando en el suelo liso, el rojo de m...

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