Capítulo 146 Fiorella

El mensaje llegó al mediodía, corto y presuntuoso.

Cena. Restaurante Sicilia. Ocho. Ven sola, ni se te ocurra venir con alguien más. — P.

No necesitaba la firma para saber de quién era. Las palabras llevaban su arrogancia, esa que aún podía destilar veneno incluso a través de una pantalla agrietad...

Inicia sesión y continúa leyendo