Capítulo 173 Fiorella

La luz de la mañana, como miel tibia, se filtraba por las altas ventanas de la boutique, suave y dorada, cubriendo todos los estantes de seda y algodón con un brillo soñador. Mi madre caminaba unos pasos delante de mí, sus dedos rozando las telas como si se reconectara con el mundo a través de la te...

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