Capítulo 23 Rocco

Me di cinco segundos. Cinco para respirar, tragar la tormenta y cerrar la puerta al deseo de ir tras ella y terminar lo que habíamos comenzado.

Salí, y ella estaba junto al coche, esperándome. Su rostro estaba tranquilo, pero sus dedos retorcían la correa de su pequeño bolso negro. Un indicio de ne...

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