Capítulo 30 Fiorella

La casa se volvió más fría en el momento en que Rocco se fue.

Me senté en el lugar vacío que él acababa de desocupar, mis dedos dibujando un diseño ligero en el brazo de la silla. El olor a bistec y pasta caliente aún flotaba en el aire, mezclándose con el sutil aroma de su colonia, oscura, rica, a...

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