Capítulo 3 Capítulo 3
Punto de vista de Lyric
Intento sacudirme la sensación de la mirada de Mason y me concentro en la siguiente parte de la demostración. Gamma Jake se transforma en su lobo color crema. Vuelvo a colocarme en posición de combate y él arremete, intentando alcanzarme con su pata derecha. Me dejo caer y ruedo; lo golpeo una vez en el costado y doy un paso atrás. Él gira y vuelve a lanzarme un zarpazo, alcanzándome en el hombro.
Me repongo y viene hacia mí a toda velocidad. Me agacho justo cuando se aproxima y le doy una patada en el estómago mientras pasa por encima de mí. Se desliza hasta detenerse y da media vuelta.
—¿Por qué siempre lo alargas? —dice Nova, fastidiada, en mi mente.
—Solo me estoy divirtiendo —le respondo, concentrándome en el lobo frente a mí.
Arremete contra mí, con la boca abierta, listo para atacar. Me hago a un lado y lo golpeo en un costado del cuello, y lo remato con un puñetazo en las costillas. Le agarro el pelaje, me impulso sobre su lomo y le clavo un codazo fuerte en la nuca; cae.
La manada estalla en vítores.
—Buen trabajo, pequeñita —dice Delta Sam.
—Estoy orgulloso de ti, lobita —me enlaza Alpha Liam.
—Gracias, Alpha —le enlazo de vuelta.
—Nos está mirando otra vez. Todos lo están —dice Nova.
—Bien. Que miren. Ya era hora de que vieran lo que puedo hacer —digo mientras camino hacia Winter.
Durante años he estado feliz de pasar desapercibida. Hoy se siente diferente. Tal vez porque estoy cansada de fingir que soy menos de lo que soy. Tal vez porque una parte de mí quiere que, por fin, la gente me vea.
—Dios mío, Lyric, eso fue increíble. ¿Viste las caras de Mason y de ese tipo? —pregunta ella.
—No tenían precio —dice mientras caminamos de regreso a la casa de la manada.
Entro a mi habitación y Summer está sentada en mi cama.
Genial.
—Sabes que hoy Mason puede percibir el aroma de su pareja. Soy yo. Lo que sea que estés intentando con tu pequeño show, no va a funcionar. No olvides quién eres, Lyric, y no olvides lo que pasa cuando te sales de la línea. ¿Recuerdas lo que le hice a Olivia? Aléjate de mi pareja —gruñe, agarrándome del brazo, clavándome las uñas hasta romperme la piel.
Se me cae el estómago.
Summer solo menciona a Olivia cuando quiere que recuerde exactamente de lo que es capaz.
Lo que le pasó a Olivia no fue un accidente. Fue una lección. Una que Summer se aseguró de que yo jamás olvidara.
—Ni siquiera quiero a tu estúpida pareja —escupo.
—Sí, mantengámoslo así —dice, empujándome contra la cómoda antes de salir hecha una furia.
—Tienes que volver a defenderte, Lyric —dice Nova.
—Sabes que eso solo lo empeoraría. Los padres de Olivia cambiaron de manada por lo de ella —digo.
El recuerdo me oprime el pecho.
Algunas personas creen que quedarte callada significa que eres débil. No entienden que, a veces, el silencio es lo único que se interpone entre alguien más y la ira de Summer.
La última vez que dejé de quedarme callada, alguien más pagó el precio.
—Hoy empiezan a aceptar solicitudes para el Programa de Guerreros Reales. En cuanto entre, me iré de aquí, y entonces Summer podrá quedarse con su pareja —le digo, metiéndome a la ducha.
Un año más.
Un año más y podré dejar MoonVeil atrás.
Un año más y no tendré que preguntarme a quién va a lastimar Summer después.
Me lavo el cabello para quitarme toda la tierra, intentando que mi mente no se vaya a Mason y a la manera en que me miró.
—¿Crees que él sea nuestra pareja? —pregunta Nova.
—Por nuestro bien, espero que no —le digo.
Salgo de la ducha, me pongo crema con mi loción corporal de vainilla y difumino mis rizos. Me pongo unos shorts de mezclilla azul de tiro alto que me abrazan las caderas a la perfección y un top sin tirantes de bloques de color rosa y blanco. Mis pechos grandes sostienen la prenda perfectamente. Lo combino con unos New Balance blancos y rosas.
Aunque en la manada soy prácticamente invisible, presumo las curvas que me dio la diosa, aunque Summer y su séquito de seguidoras quieran decir que estoy gorda.
Si de todos modos van a hablar de mí, al menos que estén equivocadas.
Mis rizos quedan grandes y definidos, tal como me gustan, y agarro mi mochila y bajo para encontrarme con Winter en el desayuno antes de la escuela.
Cuando entro al comedor, todas las miradas se clavan en mí.
Agarro un plato y lo lleno de comida. Como hombres lobo, quemamos mucha energía, así que comemos mucho.
Veo a Winter sentada junto a la ventana del fondo.
—¿Qué te pasó en el brazo? —pregunta cuando me acerco.
Le echo un vistazo y me encojo de hombros.
—Summer está de mal humor —digo.
—Lyric —dice ella.
—Déjalo, Win, está bien. En un año nos iremos de aquí de todos modos —digo, sentándome frente a ella.
La mandíbula de Winter se tensa.
Odia cuando hago esto. Cuando le quito importancia a las cosas y finjo que no importan.
Pero explicarlo no va a cambiar nada.
Mis hermanos gemelos mayores, mayores que Summer y yo solo por seis meses. Los embarazos de hombres lobo solo duran seis meses, a veces cinco para los lobos de mayor rango, nos ven y se acercan.
—Hola, hermanita, no sabíamos que podías pelear así —dice Jace, sentándose a mi lado.
—Bueno, cuando ustedes se olvidan de que existo, es fácil no saberlo —digo, molesta.
Las palabras me salen más cortantes de lo que pretendía.
Ninguno de los dos discute.
Ninguno de los dos me dice que no tengo razón.
—Bueno, ahí sí nos atrapaste, pero nos gustaría cambiar eso —dice él.
—Sí, hermanita, queremos hacerlo mejor —agrega Logan.
Hunter, Mason, Lucas y Micah se acercan a la mesa.
Perfecto.
Mason se sienta al otro lado de mí y su brazo roza el mío.
Me quedo congelada, en shock.
—Hola, Lyric, peleas bien. ¿Dónde aprendiste eso? —dice; su voz grave me manda escalofríos por la columna.
Me giro y sostengo la mirada de esos intensos ojos grises, color tormenta, y aprieto los muslos.
¿Qué está pasando ahora mismo?
Punto de vista de Mason
Verla retorcerse a mi lado nos da a Kane y a mí mucha diversión.
Este próximo año va a ser divertido.
—¿Qué estás haciendo, Mason? —me enlaza Winter.
—Se ve linda cuando se pone nerviosa —le enlazo de vuelta.
Ella grita a través del enlace.
—DIOS MÍO, ES TU COMPAÑERA. ESTOY TAN FELIZ. SIEMPRE SUPE QUE NO PODÍA SER ESA PERRA —enlaza.
Me froto la cabeza para contrarrestar el zumbido que me deja su grito dentro de la mente.
—No la cagues, y deshazte de esa bimbita. Ya estás en desventaja por estar saliendo con la hermana gemela de ella —me enlaza.
—Estoy trabajando en eso, y no la voy a cagar —enlazo.
—Más te vale que Summer no se entere. Tal vez quieras correrte un poco, Alfa —dice antes de cerrar el enlace.
—He estado entrenando en privado con el alfa y el delta durante los últimos seis años, y también ayudo con el entrenamiento de los cachorros más jóvenes —dice Lyric con la voz más suave posible.
—Nuestra compañera es hermosa —dice Kane.
Tiene razón.
Siempre me pareció bonita, incluso cuando éramos cachorros, sobre todo porque no se parece en nada a sus hermanos ni a sus padres, lo que la hacía destacar aún más.
Verla ahora, con diecisiete años, ya crecida… es hermosa.
Esos ojos verdes preciosos, los hoyuelos en las mejillas cuando sonríe, ese cabello rojo salvaje, esas caderas curvas.
Y, de alguna manera, nadie habla de ella.
Nadie habla del hecho de que es una de las mejores peleadoras de la manada.
Nadie habla del hecho de que ayuda a entrenar a los cachorros.
Es como si todos hubieran decidido que debía estar en el fondo y nunca se hubieran molestado en mirar más de cerca.
Niego con la cabeza al darme cuenta de que se me está poniendo dura solo de pensar en mi compañera.
—Qué loco, enana, nunca te vemos en el entrenamiento —dice Hunter.
—Bueno, ser tan pequeña hace que sea fácil pasar desapercibida —susurra ella.
Hay algo en la forma en que lo dice que me molesta.
No porque esté buscando lástima.
Sino porque suena como si ya lo hubiera aceptado.
—Bueno, ahora sí te vemos, y en grande —dice Lucas, echándome una mirada.
Ella se pone de pie y yo me levanto con ella, y me mira hacia arriba, confundida.
—Lo siento, solo quería asegurarme de que tuvieras espacio para levantarte —le digo rápido.
—Oh… eh, gracias, supongo. Winter, te alcanzo en tu auto. Nos vemos luego, chicos —dice, saliendo del comedor.
—Muy sutil, alfa —dice Winter, saliendo detrás de Lyric.
—Sí, definitivamente no tienes esto bajo control —dice Hunter.
—Básicamente estabas babeando por ella —agrega Micah, riéndose.
—Es que la estoy viendo de verdad por primera vez desde que tenía nueve años, y como mi compañera… mi mente va a mil —digo, negando con la cabeza.
Lo peor es darme cuenta de cuánto me he perdido.
En algún punto entre llamarla mi pequeño girasol y ahora, se convirtió en alguien a quien apenas conozco.
Y no puedo dejar de preguntarme cómo pasó eso.
—Como te dije, Mase, haz algo con Summer pronto, porque si así manejas las cosas, Summer se va a enterar antes de lo que quisieras —dice Hunter, poniéndose de pie y saliendo.
Encontré a mi compañera.
Ahora solo tenía que sobrevivir a decírselo a su hermana.
