Capítulo veinticuatro

Sorprendida por el saludo, ofrezco un asentimiento en respuesta y urjo a Arcane a avanzar lo suficiente para que el lacayo pueda cerrar las puertas detrás de nosotros. Dudo en desmontar, insegura de si mis piernas podrán llevarme muy lejos por sí solas. Después de un momento, suspiro en silencio y p...

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