Capítulo nueve

A juzgar por la posición, parece que Vespertine estaba apuntando a la garganta de su hermano con garras afiladas, pero Ascian fue lo suficientemente rápido como para atraparlo en el aire con facilidad. El príncipe gruñe en la cara de su hermano, mostrando sus colmillos extendidos.

—¿Cómo te atreves...

Inicia sesión y continúa leyendo