Los pensamientos de Ícaro

Ícaro volvió a entrar en la villa y notó a Vodingo de pie en el vestíbulo abierto.

—¿Por qué estás aquí y no estás haciendo tu trabajo?

—Solo quiero saber por qué diablos no le pones fin a esta mierda de Sveva Gallo con un balazo. Pasé de ordenar a mis hombres que dispararan a matar a decirles que...

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