Llama a casa

—¿Hola? ¿Quién es? —la voz de Ícaro sonaba como si estuviera en la habitación con ella y Zorah no pudo evitar olfatear—. ¿Zorah? ¿Eres tú, cariño?

—Ícaro.

—Amor, ¿dónde estás?

—No puedo decirte dónde estoy todavía —miró a Chester y Orlando, quienes estaban escuchando la llamada. Era parte del acu...

Inicia sesión y continúa leyendo