Hogar, Dulce Hogar

Mirando la cabaña, que estaba destinada a ser su prisión, Zorah sintió que su estómago se revolvía ante la posibilidad de lo que pudo haber sido. No había otra casa en millas a la redonda. No había vecinos que pudieran haber visto las idas y venidas del sacerdote. No habían visto otro auto desde que...

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