CAPÍTULO 223

AMARA

Tragó saliva con dificultad, los dedos apretándose alrededor de los míos.

Durante un largo momento no dijo nada.

Se limitó a mirar nuestras manos entrelazadas, con el pulgar dibujando distraídamente el borde de mi nudillo en círculos lentos, inconscientes—

—¿De verdad haría eso? —susur...

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