CAPÍTULO 224

AMARA

El sol de la tarde ya había tirado la toalla y desaparecido detrás de una gruesa manta de nubes, dejando al viento con un filo malintencionado que se colaba directo a través de mi suéter delgado.

Me abracé con más fuerza, arrepintiéndome ya de cada decisión de vida que me había llevado a...

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