CAPÍTULO 229

AMARA

—Sí… sí… —jadeé, las piernas apretándose más fuerte alrededor de su cintura, los talones clavándose en su trasero para atraerlo más profundo.

—Más fuerte… Alaric… por favor…

El sonido que salió de su garganta fue puro animal, un auténtico gruñido, el lobo asomando por cada centímetro de...

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