CAPÍTULO 235

POV de Amara

Me deslicé por las pesadas puertas de roble de la casa de la manada tan silenciosamente como pude.

Sentía las piernas inestables, cada paso más pesado que el anterior, pero aun así las obligué a seguir avanzando.

El gran salón estaba vivo con voces bajas y urgentes.

Un puñado de alf...

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