Capítulo 26 cap 26

El silencio que siguió a mi revelación se estiró en la penumbra de los aposentos como una soga que nos asfixiaba a ambos. Permanecí de pie junto al lecho de ébano, observando cómo la rigidez del terror inicial abandonaba el cuerpo de Amira, dando paso a una transformación que no supe prever. Esperab...

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