Capítulo 30 cap 30

El día transcurrió como una lenta tortura de arena y burocracia. Las horas en el diván de justicia, rodeado de ministros que discutían sobre los aranceles del petróleo y el destino del oro que Amira había repudiado, se me antojaron una eternidad estéril. Cumplí con las funciones del estado como un a...

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