Capítulo 34 cap 34

El silencio que siguió a su pregunta se solidificó en el espacio de la oficina como el hormigón armado. Las últimas luces del crepúsculo se filtraban por el ventanal tallado, arrojando sombras alargadas y lúgubres que dividían el escritorio de caoba en zonas de luz y penumbra. Amira permanecía frent...

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