Capítulo 38 cap 38

El primer destello del alba se filtró por las rendijas de la ventana de piedra, tiñendo de un gris ceniciento las paredes desnudas del ala norte. Me levanté del colchón sencillo con la lentitud de quien lleva el peso de un reino sobre las costillas, cuidando de no alterar el sueño profundo de Amira....

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