Capítulo 40 cap 40

El cansancio absoluto, ese letargo espeso y pesado que solo sobreviene tras el colapso de las tensiones del alma y de la carne, nos había sumergido en un sueño profundo y desprovisto de defensas. Por unas horas, el tiempo se había congelado en el ala norte. El sol de la mañana ya había trepado por e...

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