Capítulo 22

Mi puño se cerró alrededor del mango de mi cuchillo, listo para ser desenvainado mientras corría hacia el centro del campo de batalla. Mi corazón latía como el tambor de guerra que sonaba a kilómetros de distancia. Casi de inmediato, una flecha voló sobre mi cabeza, atravesando la garganta del hombr...

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