10 - El otro lado del jardín

LIRA

Apreté con más fuerza el tallo de mi copa. Podía sentir el peso de cada mirada, de cada pausa contenida mientras la sala esperaba a que yo hiciera el ridículo.

Sostuve la mirada del príncipe Cassian y le dediqué una sonrisa lenta, ensayada; de esas que no significan nada y lo significan todo ...

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