Capítulo 129: Se avecina una tormenta

LIRA

Parpadeé.

—¿Así nada más?

—Así nada más. —La expresión de Elora se veía inquieta—. Dijo, bueno, ya sabes lo que dijo. El dragón. El caos, el envenenamiento y luego Calista. Dijo que ya no se sentía a salvo.

No respondí.

Porque la verdad era que no podía culparla.

Encontramos a las otras c...

Inicia sesión y continúa leyendo