Capítulo 138 El roedor

LIRA

—Evander, basta.

Él parpadeó.

La alegría de su rostro titubeó.

—¿Qué?

Di un paso atrás. Puse distancia entre nosotros.

—Hablas del matrimonio como si ya estuviera decidido. Como si yo no tuviera voz.

—Claro que tienes voz...

—¿De veras? Mi voz salió más cortante de lo que pretendía. —Po...

Inicia sesión y continúa leyendo