29 - Una batalla que no es para los débiles

LIRA

El gran salón estaba vivo de murmullos; todas las chicas zumbaban entre la expectación y el miedo mientras tomábamos asiento. Los pisos de mármol relucían bajo el roce de nuestros vestidos, y el techo alto parecía tragarse la energía nerviosa que flotaba en el aire.

Me deslicé en el asiento j...

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