Capítulo 66: El primer vals

LIRA

Elora apenas me dejó sentarme cuando ya tenía a un sirviente abriendo el armario.

—No discutas —dijo de inmediato, como si pudiera oír cómo se formaba el rechazo en mi cabeza—. Solo… mira.

Lo hice.

El vestido que el sirviente sacó del armario era de un azul profundo, más oscuro que el zafir...

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