39- Lágrimas y estrellas de sus ojos

maquillaje y peinado, y luego la besó rápidamente en los labios.

—No. Te ves perfecta.

—Gracias. —Mia se peinó, pasando una mano por las ondas oscuras de su cabello, y la luz de la calle que entraba por las ventanas iluminó los reflejos dorados que recorrían su melena.

—Entonces, ¿seguiremos vién...

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