Capítulo 76 CAPÍTULO 77

— La médula y el precio

Paula lo encontró así cuando salió del cuarto, doblado en la silla de plástico con la cara entre las manos y dos hojas arrugadas en el puño. No tuvo que preguntarle qué decían. Lo supo por la forma en que le temblaban los hombros, ese temblor pequeño y avergonzado de un homb...

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