Capítulo 39 Mía

Avancé hasta la casa y me adentré por fin. La vi: era grande y bastante bonita, la luz era blanca y las paredes también, hacía que el interior de la casa estuviera muy iluminado. Segundos después la música que antes sonaba baja se hizo más alta, mucho más.

Genial, los vecinos ya empezaron su alharac...

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