Capítulo 21 Los heridos mueren tarde

Los heridos muerden tarde

El vestido gris era el de las reglas. Esta vez llevaba bragas. Mateo la miró al entrar a la oficina y eso fue lo único que cambió en su cara: un segundo de alivio práctico, no tierno. Sobre la mesa ya estaban las carpetas de la junta.

—Diez en punto. Sala B. Tú a mi derec...

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