Capítulo 33 Quiroga

Quiroga

El juzgado no olía a mármol de imperio. Olía a papel viejo y a café institucional. Antonella llevaba el traje oscuro, el cuello cerrado, cero joyas de Mateo. Aun así, cuando Valeria Contreras cruzó el pasillo con tacones y una sonrisa de funeral, se sintió desnuda.

Mateo no le tocó la mano...

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