Capítulo 35 Capitulo 35

El viernes Mateo se fue a las siete y cuarenta, demasiado temprano para su propia costumbre. No porque tuviera una junta real a las ocho. Porque si se quedaba a oír el timbre de Tomás Rivas, no iba a cumplir lo de no estar en el umbral. Se anudó la corbata en el pasillo, miró la puerta de Sofía, ...

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