Capítulo 38 Lo que no se evapora

Lo que no se evapora

Sofía dejó el cacao a medio hacer. La cuchara golpeó el borde.

—La ventana contestó feo.

Mateo se quedó con la leche en el aire.

—No era la ventana.

—Entonces ¿quién lloraba?

Antonella abrió la boca. La cerró. Limpió una gota en la isla con el pulgar.

—Una señora lejos. Y...

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