Capítulo 28 Amor y redención

El portón de roble y hierro de la mansión se cerró con un eco sordo tras el paso de Selene, dejando en el exterior únicamente el zumbido constante del viento helado y el crujir de la nieve bajo las botas de los guardias que patrullaban el perímetro.

Igor no apartó los dedos de la barbilla de Emilia...

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