Capítulo 4 FUEGO QUE NO SE APAGA

Los días siguientes transcurrieron entre muros altos, pasillos silenciosos y miradas que la recorrían de arriba abajo como si fuera un objeto. Emilia no intentó escapar todavía —quería conocer primero cada rincón, cada puerta, cada debilidad de aquel lugar—, pero tampoco se escondía. Caminaba por lo...

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