Capítulo 7 Dulce pecado

El eco de la respiración agitada de ambos era lo único que rompía el silencio sepulcral de aquel pasillo blindado, un sonido pesado y febril que parecía rebotar contra las paredes de maderas nobles y cuadros antiguos. Ninguno de los dos se atrevía a dar un paso.

Sabían, con una certeza visceral y a...

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