Capítulo 25 25

Y él no dijo nada, pero no era necesario. Ares sólo me abrazó de vuelta, con tanta fuerza como lo estaba abrazando.

-Lo siento. -Suspiré contra su ropa, sintiendo su olor tan delicioso y tan único. -Solo necesitaba abrazarte una vez más.

La mano de Ares estaba en mi cabeza, todavía sosteniéndome co...

Inicia sesión y continúa leyendo