Capítulo 46 46

-¿Ya te vas? -Pregunté, angustiada, tanto por el sueño como por la creencia de que Ares ya estaba regresando a Madrid y me dejaba sola.

-No, cariño. -dijo, terminando de abrocharse la camisa. -Solo necesito resolver una cosa.

Aflojé mi agarre en la manta debajo de mis manos y asentí, un poco más r...

Inicia sesión y continúa leyendo