Capítulo 59 59

Aún en silencio, Ares continuó abrazándome hasta que poco a poco sus brazos comenzaron a soltarme. Su pecho seguía subiendo y bajando lentamente, haciéndome creer que estaba tranquilo, pero pronto me di cuenta de que estaba equivocada cuando la nueva distancia entre los dos me permitió ver su rostro...

Inicia sesión y continúa leyendo