Capítulo 12 Curvas ardientes

VALERIA

¿Me estaba molestando? Lo miré incrédula, con la mandíbula tensa y el corazón en los oídos. Me incorporé en la cama como si hubiera escuchado lo que dijo. No, no podía estar hablando en serio.

—¿Perdón? ¿Qué mierda acabas de decir?

—Que vienes conmigo a casa de mi madre —dijo, como si fue...

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