Capítulo 40 Siente mi polla dura

LAURA

No podía concentrarme mientras atendía a los clientes. Sentía esas miradas intensas clavadas en mí. Blake no me quitaba los ojos de encima, y eso hacía que el corazón me latiera tres veces más rápido. Los nervios me traicionaban. Al menos agradecía que no intentara acercarse.

Intenté ignorar...

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