Capítulo quince

Me acerqué a la plataforma, observando la sala llena con una mirada firme. La emoción era palpable mientras los miembros de la prensa de todo el mundo esperaban ansiosos mi declaración.

—Buenas tardes, damas y caballeros— comencé, con una voz inconfundible y segura. —Gracias por estar conmigo hoy. ...

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