Capítulo veinte

—Natalie.

—Pensé que dijiste que no podrías venir aquí —preguntó Tristan mientras sostenía mi mano, besándola antes de hacerme girar y sacudir la cabeza suavemente.

—Parece que esperabas que viniera, considerando que viniste solo —lo provoqué mientras él se reía y se quitaba el saco.

—Algo en mí ...

Inicia sesión y continúa leyendo