Capítulo 46

El sol colgaba alto en el cielo, bañando con un resplandor dorado la vasta extensión de nuestro gran territorio X. Era un día cálido y agradable, con una suave brisa que agitaba las hojas de los árboles circundantes. Yo y el resto de las sirvientas nos movíamos de un lado a otro, nuestras manos y pi...

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